diumenge, 23 d’agost de 2009

Payeses del siglo XXI


www.diariodeibiza.es - 23 d'agost de 2009

Aunque el campo de Ibiza dejó de ser rentable según el modelo tradicional y se ha ido despoblando en las últimas décadas, hay quien sigue confiando en su futuro. Existen jóvenes ibicencos que creen en el porvenir de los cultivos biológicos (ausencia de tratamientos con productos tóxicos o venenosos) y los han adoptado como forma de trabajo profesional. La venta directa al consumidor les permite ofrecer precios competitivos. Jordi Serra, de Ca na Berri de Sant Josep, es uno de ellos.

SANT JOSEP | PEP RIBAS Jordi Serra es un joven agricultor de Sant Josep cuyo padre es propietario de una finca agrícola tradicional, Ca na Berri, y que ha decidido dedicarse profesionalmente a la agricultura. Una opción muy poco habitual en la isla, donde el sector primario se ha ido reduciendo paulatinamente en las últimas décadas por las escasas posibilidades económicas que ofrece.
Pues bien, Jordi ha querido convertirse en un agricultor del siglo XXI y se ha pasado a la producción ecológica. Desde hace tres años está demostrando que su trabajo le permite mantener el campo activo y vivir de ello de una forma más o menos holgada. «Lo que te puedo asegurar es que no me queda mucho tiempo muerto», afirma mientras pesa el género de un lote de productos que está preparando para unos clientes que han acudido a su puesto de venta para adquirir hortalizas recién sacadas del huerto.
El joven productor se ha construido a pie de finca un sombrajo con cañas y maderas del monte y dos días por semana (los miércoles y los sábados) durante todo el año vende los productos de su finca. En verano hay más variedad, puesto que tiene las hortalizas, pero siempre hay algo: patata, cebollas, lechugas, col, coliflor, ... lo que se cultive en cada temporada. «Nosotros no venimos a comprar pensando que podremos escoger entre muchos productos, sino que nos aclimatamos a lo que hay. La naturaleza es muy sabia y lo que nos ofrece en cada época es lo mejor que podamos consumir». Así se expresa Elisenda, una de las clientas de Jordi, que además confiesa que la compra le sale más barata que en el supermercado.
«Creo que habría que desmitificar –continúa la compradora– eso que dice mucha gente de que los productos ecológicos son más caros que los otros. Lo serán si pasan por diferentes intermediarios, pero si lo compras directamente al agricultor, son más económicos y mucho más sanos y sabrosos».

Producto exclusivo
Jordi Serra se limita a vender exclusivamente lo que produce en su finca. «Considero contraproducente –comenta el productor– lo que hacen algunos, que venden también material de fuera en sus puestos de venta, ya que de esta forma, están haciendo la competencia a los comercios y perjudican a aquellos que hacen las cosas bien hechas».
Serra colabora con el departamento de Agricultura del Consell Insular en el programa de recuperación de variedades autóctonas de la huerta ibicenca, concretamente con el melón ariçoner, la ñora ibicenca, el pimiento blanco y el tomate de ferro para colgar.
Aunque también produce variedades híbridas, como un tipo de sandía de gran tamaño, asegura que las hortalizas autóctonas son más resistentes a las plagas, consumen menos agua y son más nutritivas. «El problema está –afirma– en que el público no las conoce. Creo que falta una labor de divulgación».

Foto: Entre los productos que vende en su puesto, Jordi Serra ofrece una especialidad suya: la ´nyora´ ibicenca secada al sol. JUAN A. RIERA